Nueva relación médico-paciente

 

Nueva Relación Médico - Paciente

Desde Hipócrates la relación médico-paciente ha variado mucho. Históricamente el modelo imperante era el paternalista según el cual el médico, que es el que sabe, decide con autoridad casi absoluta lo mejor para el paciente.  Este modelo rígido priva al paciente de su autonomía y restringe su libertad de elección ante las prescripciones del médico. Esta relación asimétrica tiende a equilibrarse en la segunda mitad del siglo veinte y pasan a tomar vigencia conceptos como autonomía, libertad, respeto, confianza y confidencialidad. Se pasa pues a un modelo más humanista en el que el papel del paciente es clave durante su enfermedad.

La relación médico-paciente se conforma en la unión de dos dimensiones diferentes: la humana y la técnica. Desde la técnica el médico asiste a la enfermedad orgánica y desde las humanista a la persona que padece. En esta segunda línea de intervención se revela importante la necesidad de desarrollar las competencias de la inteligencia emocional por parte del médico. Ambas competencias han de coexistir y están llamadas a complementarse.

Junto con la capacitación técnica, el gran desafío de los profesionales de la salud es el de relacionarse con personas que se encuentran en estado de vulnerabilidad física y emocional, y por ello necesitan de una atención que considere habilidades de contención, escucha, empatía, y comunicación.
Los estudios científicos demuestran que la calidad del vínculo profesional de la salud–paciente es un factor decisivo en el tratamiento y que junto con los conocimientos científicos-tecnológicos, sigue siendo el sustento de la práctica clínica y esencial en su formación profesional.

Por otro lado, en la educación actual, una carrera universitaria sanitaria poco tiene que ver con la gestión de personas. La excelencia en medicina tiene lugar dentro del paradigma del equipo de trabajo. El médico debe de asumir un liderazgo con aquellos profesionales de cuyo desempeño depende su trabajo. Así pues, enfermeras, personal de laboratorio, fisioterapeutas, celadores, psicólogos y otros médicos de otras especialidades complementan la labor del médico aportando aspectos esenciales. Por ello, el médico además de conocer las últimas técnicas y adelantos, debe ser un  líder que logre mejorar el rendimiento de su equipo y gestionar el estrés tan presente en esta profesión.

En EyCO, acompañamos a las organizaciones empresariales, educativas, sociales y de salud en su camino hacia la mejora continua

Ante cualquier duda, pregunta, reflexión o aspecto que deseéis comentar no dudes en ponerte en contacto conmigo. Será un placer poder ayudarte.